Por Fernando Hernández Gómez
fdohernandezg@hotmail.com
Era inevitable que en la conmemoración
del 153 aniversario de la expulsión de las tropas francesas del territorio
tabasqueño –un par de días después del asalto, por fuerzas leales al coronel Gregorio Méndez, al almacén conocido
como El Principal, en San Juan
Bautista, que el invasor tomó como su cuartel– quedara sin aludirse al momento que
vive la izquierda en la entidad.
La fuerza partidista con el emblema del sol azteca que hace cinco años tomó, por
el asalto de los votos, la Quinta Grijalva, está hoy fraccionada entre
perredistas y morenistas, entre los que se fueron con Andrés Manuel López Obrador a Morena, y los que se quedaron con Arturo Núñez Jiménez en el PRD; unos
desean permanecer en el poder, los otros intentan arrebatárselo.
Al interior del propio PRD hay voces de
cuadros destacados que aseguran seguir perteneciendo a ese partido, pero de
manera abierta apoyan la aspiración presidencial del opositor tabasqueño. Esto crispa a la dirigencia.
Óscar
Cantón Zetina, representante
del gobierno de Tabasco en la Ciudad de México fue, ayer, orador oficial en la
ceremonia encabezada por el gobernador Núñez, con que se recordó la gesta que
culminó aquel 27 febrero de 1864.
Habló de otra gesta de los tabasqueños: la
alternancia que se dio en Tabasco en el 2012 y que, expuso, exhibió la
degradación de ejercer el poder de manera personal y discrecional, por
regímenes –no les puso apellido ni sello partidista– sin brújula institucional, con una corrupción nunca antes vista.
“La alternancia enseñó el profundo daño que se hizo
a Tabasco y que lo llevó a un hondo retroceso, donde abundó el derroche y la
ocurrencia”, apuntó.
Agregó: “Eso hartó a la gente y decidió utilizar el
sufragio y cambiar el escenario político para avanzar en lo social, económico y
todos los ámbitos”.
Hoy más que nunca, aseguró, “con el liderazgo
democrático, recio y fuerte de Núñez Jiménez, el gobierno es el rector de la
vida estatal”, y señaló: “la recuperación de Tabasco llevará tiempo, como
tiempo llevó su destrucción”.
Indicó que la lucha contra la corrupción “tiene
resistencias de adentro y de fuera, de grupos y mafias”, y se le enfrenta con la
ley, honestidad, transparencia y rendición de cuentas.
“Ahora resulta que quienes ayer desde el poder envilecieron
la vida pública y privada de la sociedad, son los más tercos y despiadados
críticos del gobierno de la alternancia”,
sentenció.
Habló entonces el ex senador de la lealtad que
requiere hoy Arturo Núñez –lo llamó ‘líder de la alternancia’–, para que bajo
su conducción Tabasco continúe su recuperación y consolide el camino de
bienestar y prosperidad.
“Tabasco y Arturo Núñez no están para titubeos
mezquinos; requieren definiciones y lealtades probadas, no cinismos públicos ni
hipocresías soterradas”, manifestó.
“Y existen –abundó– quienes hacen desleales deslindes del gobierno del cambio verdadero por burdos cálculos
electorales futuros, como si el pueblo no los conociera y supiera de su pobreza política”.
Óscar Cantón figura en la lista de perredistas que
aspiran al gobierno estatal. También se dice que en caso de no obtener la
nominación por dicho partido, buscaría la opción de la candidatura independiente.
Ayer le patentizó su lealtad al mandatario estatal.
Al menos eso se entendió cuando expresó: “En lo personal ratifico mi lealtad
única e indivisible con Tabasco y con la alternancia que desde 2012 planteó
Arturo Núñez Jiménez y con mayor impulso encabeza el día de hoy”.
Y se pronunció porque “aportemos todos a la unidad
estatal, indicando qué haremos por Tabasco y no pensando qué le podemos sacar”.
Al término del evento al pie del monumento a Gregorio
Méndez –al que acudieron también el secretario de Gobierno, Gustavo Rosario Torres y el alcalde Gerardo Gaudiano Rovirosa–, se preguntó
a Cantón si su mensaje llevaba dedicatoria.
“A quien le venga el saco, que se lo
ponga”, aseveró.
–¿Raúl Ojeda? –se le inquirió. Respondió
Óscar Cantón:
“Eso cada uno lo trae marcado, pero sobre todo el
pueblo lo trae marcado…”.
AL
GRANO
A RAÚL OJEDA se le preguntó ayer sobre la
declaración del secretario general del PRD estatal, José de la Cruz Rueda, quien señaló que en su caso no habrá proceso
de expulsión porque ‘se fue solo’. Lo refutó con ironía:
“No sé si conocen la vieja historia del ventrílocuo
don Carlos, que tenía a don Neto y Titino. Él (José de la Cruz) es Titino.
No le contesto; tomo y atiendo la visión de los
que son los dirigentes en el partido”, sostuvo.
Ojeda Zubieta recalcó finalmente: “No me voy del
PRD, sigo siendo un perredista, convencido que hay que sumar por el paisano…”.