Por Fernando Hernández Gómez
fdohernandezg@hotmail.com
2017 va a estar del carajo. Si para los gobiernos estatales, que manejan 16 por ciento
de los recursos que capta la Federación, la situación se vislumbra
complicadísima, imaginemos lo que sucederá con los municipios, a los que sólo
les queda el cuatro por ciento. Migajas.
Como dice el dicho: ‘el que parte y reparte se
queda con la mayor parte’, así el gobierno federal se apropia del 80 por ciento
de la riqueza que se genera en el país, y lo malo de ello no es que sean cuatro
quintas partes, sino que no lo gasta con criterios de justicia y equidad, ni de
transparencia.
Por eso hoy las entidades federativas en voz de los
gobernadores, al menos los emanados de las filas del PRD, están pidiendo que
les aumenten el tamaño de la tajada
del enorme pastel que representan los
ingresos del país.
Y es que los gobernadores Arturo Núñez, de Tabasco;
Silvano Aureoles, Michoacán y Graco Ramírez, Morelos, plantearon en
su reunión de ayer en San Lázaro, que
se reforme la Ley de Coordinación Fiscal
–vigente desde hace nueve años– para incrementar de 20 a 25 puntos el
porcentaje de participaciones a estados y municipios.
“Estamos conscientes de la crisis que enfrenta el
país a causa de la caída de los precios internacionales del petróleo, pero el
presupuesto se puede redistribuir de una manera más sana”, señaló Núñez Jiménez
al concluir el segundo cónclave de mandatarios perredistas, al que asistieron
la presidenta
nacional de su partido, Alejandra
Barrales y los diputados Francisco
González Neri y Jesús Zambrano,
coordinador y vicecoordinador de su grupo parlamentario.
Los gobernadores del partido del sol azteca no están de acuerdo en que se
hayan suprimido recursos para programas sociales, como salud, educación y los
apoyos al campo, o temas muy delicados como la prevención del delito.
“Hay rubros en los que se llega a dejar en cero la
asignación presupuestal, en la iniciativa presentada por el Ejecutivo
originalmente; ya mencionamos los programas concurrentes en el sector
agropecuario, pero también en prevención del delito y en materia de cultura
quedamos en cero, y evidentemente esto afecta las actividades que realizamos”, expuso
Núñez.
Independientemente de esto, indicó que debe
revisarse el monto de recursos a distribuir a los estados vía las
participaciones fiscales, y la regla de
distribución, porque en la reforma del 2007 se quiso hacer justicia
distributiva por el lado del ingreso, pero “el ingreso debe tener progresividad
en función la capacidad de pago de cada quien”.
Cómo estarán de difíciles las cosas que
los gobiernos estatales buscan por todos lados la forma de revertir los recortes presupuestales y la supresión
de programas que han sido fundamentales para apalancar sus planes de desarrollo.
Fíjese que el titular de Sedafop, Pedro
Jiménez León viajó a la capital
poblana para una reunión de secretarios de desarrollo agropecuario, forestal y
pesquero del país, de la cual se derivará un manifiesto en el cual exigirán al gobierno federal que el recorte presupuestal no afecte al campo
de México.
El
documento que emitirán los funcionarios estatales llevará una larga lista de
destinatarios: Presidencia de la República, Secretaría de Hacienda, Cámara de
Diputados y hasta la Conferencia Nacional de Gobernadores.
Y
cómo no va a pegar el grito en el cielo
Jiménez León, si a su sector le están recortando
con tijera de jardinero un monto de 100
millones de pesos asignados a los programas de concurrencia Federación-Estado
en Tabasco.
“Si se concreta el recorte de 100 millones de pesos, sí nos
afectaría el impulso que lleva hoy el campo en Tabasco”, advirtió el titular de
Sedafop.
Si
se concreta el recorte al gasto federalizado, a Tabasco no sólo le
quitarán dos mil 327 millones de pesos a su presupuesto sino, sobre todo, le
estarán arrebatando la posibilidad de avanzar en su reactivación económica, en
la recuperación y diversificación de sus actividades productivas, en la
reducción de la incidencia delictiva y en la generación de empleos.
Y justo cuando el desempleo galopante que se ha experimentado los últimos años parecía
dar un leve respiro a Tabasco –el reporte
más reciente de INEGI apunta que en agosto se redujo 0.4 por ciento–, viene
este recorte presupuestal que podría dar al traste con avances reales en
algunos rubros en que el estado ha tenido saldos negativos.
Todavía faltará hacer el recuento de daños en los municipios
tabasqueños, ya que este recorte
prácticamente dejará sin dinero a los ayuntamientos para hacer obras. A los
alcaldes no les quedará otra más que seguir con la escoba haciendo como que barren.
AL
GRANO
NO HAY QUE perder de vista el caso Macuspana, que podría quedarse sin alcalde si el Congreso local determina acatar la petición del Tribunal de lo Contencioso Administrativo de aplicarle una suspensión temporal al cargo como presidente municipal, a José Eduardo Rovirosa… Y no será por la grave falta que cometió al denigrar la ceremonia del Grito de Independencia, el 15 de septiembre –que todavía celebra por la fama nacional que le dio–, sino por incumplimiento del pago de un laudo…
EL PRESIDENTE DE la
Junta de Coordinación Política, José
Antonio de la Vega, no quiso adelantar vísperas; dijo que el Congreso
tendrá que estudiar “a profundidad” el caso y que les llevará algún tiempo… Incluso,
indicó que en virtud de que para remover a un alcalde se requiere del voto de
dos terceras partes de los legisladores, se tendrá que llegar a una “negociación
política”… Habrá que seguir de cerca su desenlace, porque más que político, se
trata de un asunto de derecho. Y si de plano no se le van a hacer caso a dicho
tribunal, pues… ¿qué caso tiene que exista? ¿No?... Mientras tanto, Cuco Rovirosa seguirá haciendo de las suyas…