Por Fernando Hernández Gómez
fdohernandezg@hotmail.com
Con la novedad que los tabasqueños están
esperando los apoyos inmediatos prometidos por el Presidente Enrique Peña Nieto, para sortear la
crisis que trajo la caída de los precios internacionales del petróleo y que
derivó en recorte de inversiones y
ajustes de personal en Pemex, los despidos de miles de trabajadores en empresas
que le trabajan a la paraestatal, y el cierre de por lo menos mil compañías
asentadas en la entidad.
Ya no hablamos de la gran visión que nos vendieron el 4 de mayo –última visita del mandatario nacional–
cuando se habló de toda una estrategia para reactivar y despetrolizar la economía tabasqueña, a partir de la
diversificación productiva, y la creación de una Zona Económica Especial (ZEE) Tabasco-Campeche, que detonaría
parques industriales y el establecimiento inmediato de una empresa ancla.
De eso nada. Ni para cuándo. Pero lo
inmediato, lo urgente, tampoco se ve. No
vemos claro. Y las cosas siguen igual… de peor.
Lo que se ve es lo que se pierde, como
las empresas que han bajado sus cortinas
porque no tienen clientes o los obreros que son despedidos porque las compañías
para las que trabajaban dejaron de recibir contratos de Pemex; vamos, ni las
facturas atrasadas se las han liquidado.
La edición de Rumbo Nuevo del miércoles 29 aporta datos duros de la crisis que se vive en
la entidad.
Por un lado, la delegada del IMSS, Karla Lilia Pilgram Santos revelaba que por la contracción en el sector petrolero unas
mil empresas o patrones han cerrado o dejado de operar este año.
En 2015, el Seguro Social tenía un registro de
10 mil empresas o negocios operando en Tabasco; este 2016, la cifra se redujo a
poco más de nueve mil, un 10 por ciento menos.
Por otro lado, el INEGI dio a conocer que en marzo pasado Tabasco ocupó –ooootra vez– el primer lugar en desempleo a nivel nacional, sitio
que no ha dejado desde enero de 2014.
La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo de INEGI apunta que en
marzo de este año la tasa de desocupación de la entidad fue de 6.71 por ciento.
Y cada mes la tasa crece. Así ha sido la tendencia desde comienzos de año.
Para envidia, nuestros vecinos tienen mejores índices de
ocupación. Yucatán tuvo una tasa de desempleo de
2.51 por ciento en marzo; Campeche, 2.64, y Chiapas, 2.71 puntos porcentuales.
Eso fue al mes de marzo. Agárrese. Para
mayo la tasa de desocupación en nuestro estado aumentó a 7.4 por ciento, apenas
superior en 0.2 puntos a la de abril. Ni quien nos gane en eso de tener tantos
cesantes.
Cómo no vamos a andar mal si la tan
cacareada ayuda de la Federación no llega. Las estrategias anunciadas aquí para
la reactivación económica de Campeche y Tabasco, brillan por su ausencia.
Veamos si no: Pemex sigue sin ponerse al día con los pagos de las
obras y servicios que tiene pendientes con las compañías que le trabajan.
En su reciente visita a la entidad (23
de junio), el director general de Pemex, José Antonio González Anaya afirmó que de
147 mil millones del rezago en la deuda a proveedores, ya han pagado 97 mil
millones.
Ese mismo
día, el diputado federal perredista Candelario
Pérez Alvarado lo desmintió. Declaró que empresarios tabasqueños del sector
petrolero no han recibido pago alguno por parte de Pemex, por lo que en breve
se generará una lista para entregarla en la Secretaría de Hacienda y se dé
constancia de la falta de cumplimiento por parte de la empresa al compromiso
presidencial.
Eso es
con los temas de dinero. Hay otras cuestiones, como las que tienen que ver con
la voluntad de hacer las cosas, que tampoco se han realizado. Aquí en Tabasco,
Peña Nieto dijo que se permitiría la pesca en la sonda de Campeche –frente a las
costas de ambas entidades–, y ésta es la hora que nuestros pescadores no pueden
lanzar siquiera un anzuelo.
Lo que hemos recibido
hasta ahora han sido solo mejoralitos
–que ni siquiera aspirinas–, como los
apoyos de 10 mil pesos a fondo perdido a
mil 500 micro-empresarios de siete municipios, por un monto de 15 millones de
pesos.
Y ni siquiera alcanzó para todos. Por
lo menos 300 micro-empresarios protestaron porque se les dejó fuera del programa de subsidio de MiPymes.
El
ayuntamiento de Centro entrará al quite
con un programa que fomentará la creación de negocios y
la generación de empleos; fíjese que se otorgaran hasta 50 mil pesos por
proyecto y se espera beneficiar a 400 negocios.
Las cosas andan mal. No se vislumbra
mejoría. Sólo nos quedan promesas y expectativas.
Como la que dijo la delegada del IMSS,
que se espera que la economía estatal se reactive, pero sólo ofrece apoyo a 250 empresas para diferirles los pagos de
las cuotas patronales ¡por tres meses!
Y si cree en fantasías, lea
esto. Según la Secretaría de Desarrollo Económico y Turismo, en dos meses se podrá detener el aumento del desempleo en
Tabasco. ¿Fórmula mágica?
AL GRANO
A PROPÓSITO DE la mesa de negociación
SEGOB-CNTE, el analista Raymundo Riva Palacio,
dice: “El
diálogo no fue de sordos pero tampoco llegará a ningún lado”. (Estrictamente Personal, El Financiero, 24/junio/2016)