Por Fernando Hernández Gómez
fdohernandezg@hotmail.com
Sin cuidar
formas, ni agradecer servicios
prestados, el nuevo dirigente priista en la entidad, Gustavo de la Torre Zurita comenzó a remover a quienes ocupaban carteras en el Comité Directivo Estatal
(CDE), para colocar a nuevos funcionarios, muchos vinculados con el grupo de la
diputada federal Georgina Trujillo
Zentella.
Aunque los nombramientos de nuevos
secretarios se hará oficial el fin de semana, Arturo Pedrero Somellera ya asumió –desde el mismo domingo 23 de
abril en que se dio el relevo en la Presidencia del CDE– como titular de la
Secretaría de Finanzas.
Toda esta semana, el comalcalquense se
ha dedicado a recorrer el edificio de la avenida 16 de Septiembre, para pedir a quienes fueron secretarios los
últimos meses que firmen sus renuncias y entreguen sus oficinas, para que las
ocupen los nuevos titulares.
Para
muchos no fue sorpresa que se les requiriera su carta-dimisión, pues es natural que al asumir un nuevo presidente
del partido, éste coloque a su gente.
Sin embargo, lo que aflora de esta operación
barredora es la ausencia de acuerdos con las diferentes corrientes priistas que había prometido
De la Torre Zurita y la falta de sensibilidad con que actúa Pedrero Somellera.
Tras su
ungimiento, el sucesor de Miguel Ángel
Valdivia de Dios prometió que conformaría un ‘comité plural’, y aseguró que
las diferentes carteras que integran
el CDE no serían para un solo grupo, sino para las diferentes corrientes que
hay al interior del tricolor. Mintió.
Lo único que ha respetado es que mantendrá en el CDE a
dos personajes que conocen el partido al
derecho y al revés: Pedro Gutiérrez
Gutiérrez, quien está a cargo de la Secretaría de Organización, y Félix Eladio Sarracino Acuña, de la representación
del PRI ante el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Tabasco.
Todavía no ha dicho cuáles serán sus nuevas encomiendas, pero trascendió que
Sarracino irá a la Secretaría de Elecciones.
Ellos –expertos en derecho
electoral y partidista– son los únicos que conservarán su empleo dentro del
PRI. A los demás integrantes del CDE ya les dijeron que vayan ahuecando el ala. Hasta la doctora que
atendía el consultorio médico en la sede tricolor
también la despidieron.
Con esto, el nuevo
dirigente no sólo está deshaciéndose
de algunos cuadros valiosos, con experiencia y entrega a la causa priista, sino también está echando por la borda el trabajo que
venían realizando y que mucho podría servirle en su propósito de reorganizar,
reconstruir y renovar a dicho partido.
Apenas el fin de semana,
Gustavo de la Torre había dicho que “ningún
grupo se puede apoderar del partido,
porque (el CDE) tiene que ser una coalición
de grupos. Si nosotros construimos un partido de un solo grupo, no ganamos
en el 2018”.
Por lo
visto, está siendo víctima de sus propias contradicciones y, lo peor, es que
con lo que trae y su subordinación al
grupo de Gina Trujillo, seguro que el
PRI seguirá coleccionando derrotas y alejándose de la posibilidad de recuperar
el poder en Tabasco.
A ver qué partido mostrará a su jerarca
nacional Enrique Ochoa Reza, en
julio próximo, cuando venga a Tabasco a tomar protesta a los 17 comités
municipales, y a los integrantes de los consejos políticos estatal y de los
municipios. Y a ver si esta vez sí viene.
PRI Y PRD, ¿ALIADOS EN 2018?
¿De dónde habrá sacado Gustavo de la Torre la idea que el PRI y el PRD podrían conformar una alianza electoral en la elección de gobernador de Tabasco, en el 2018?
Esa posibilidad la dejó abierta en la
entrevista que concedió el 26 de abril a Telerreportaje.
Aunque dijo que esto deberá analizarse, acotó que por su parte “estoy abierto, totalmente abierto” a una alianza con
el PRD, el partido que le arrebató el poder en 2012 y no se lo ha devuelto.
Y en el sol azteca ya le respondieron. “No veo por ningún lado una alianza con el PRI y, por lo
tanto, no hay congruencia en lo que se plantea; por eso el PRD en ningún
momento está pensando en poder impulsarla”, remarcó el dirigente estatal
perredista Candelario Pérez Alvarado.
AL
GRANO
LUEGO QUE Enrique Ochoa dejó plantados a los priistas el 23 de abril,
cuando Gustavo de la Torre asumió la dirigencia, la diputada Georgina Trujillo
sostuvo que la visita del presidente nacional no estaba contemplada… De la Torre admitió que sí, que Ochoa Reza sí venía
pero un imprevisto por la contienda en Estado de México lo impidió de último
momento… ¿Entonces?
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