Por Fernando
Hernández Gómez
fdohernandezg@hotmail.com
La calificación de las cuentas públicas 2017 de los
entes públicos tabasqueños –poderes, órganos autónomos y ayuntamientos– puso en
el centro de la discusión al Órgano Superior de Fiscalización del Estado (OSFE),
al que se acusa de actuar con parcialidad y maquillar
los dictámenes que entrega al Congreso local, fruto de su trabajo fiscalizador.
Aunque la peor
parte se la llevaron los legisladores de Morena por avalar dichos dictámenes –primero en las comisiones inspectoras de
Hacienda y luego en el pleno legislativo–, lo que les ha merecido críticas subidas de tono tanto de adversarios
como de partidarios, a los que les parece injusto e insuficiente que sólo se
reprobaran las cuentas públicas de seis ayuntamientos y se dejaran pasar las
demás, incluida la del Ejecutivo.
¿Qué es lo que sucede en realidad? ¿Debió, de
verdad, reprobarse la cuenta pública
del Poder Ejecutivo estatal del ejercicio 2017?
El dirigente estatal de Morena, César Burelo Burelo conoce muy
bien el tema de la fiscalización –como alcalde perredista de Cunduacán le tocó sufrir (2004-2006) el acoso del ente fiscalizador controlado por
el entonces régimen priista–, y ayer vertió puntos de vista interesantes que ubican
el contexto de lo que sucedió con las cuentas públicos del 2017.
“La ley actual de Fiscalización
Superior le permite al OSFE vulnerar todos los principios a los que debería de
acogerse de acuerdo con la Constitución; es decir: legalidad, legitimidad,
imparcialidad, confiabilidad, y aquí el OSFE se ha convertido en un instrumento
que los gobiernos en turno utilizaban para ocultar la gran corrupción y
mantener la impunidad. Además, mediante el mismo (órgano), chantajeaban a la
entonces oposición”.
En declaraciones a Telerreportaje, ayer, el dirigente morenista
apuntó que “sólo se audita el 21 por ciento del presupuesto del Ejecutivo y el
dictamen del OSFE establece que solamente el 0.0075 por ciento de las muestras
de un dictamen emitido, es el que no ha sido solventado; ni el uno por ciento.
Entonces, insisto: es la realidad actual. Hay que cambiar esa realidad, este
marco jurídico endeble en el que está el OSFE y corresponde precisamente a los
diputados ponerse a trabajar para modificarlo”.
El gobernador electo Adán
Augusto López Hernández definió con las palabras exactas lo que es hoy día
la calificación de las cuentas públicas. “Eso es más bien un asunto político. Recordemos que el
análisis de las cuentas públicas pasa por un proceso aleatorio. Creo que debemos evolucionar a una revisión
total de todo el proceso de cuentas públicas. Se habla muchas cosas, pero hay
que remitirse a lo que la ley actualmente señala”, señaló el domingo.
Ayer, el mandatario electo volvió a
referirse al tema en una reunión con miembros de la fracción de Morena en el Congreso
local. Allí adelantó que habrán de presentar una reforma integral que modernice
el sistema de fiscalización del estado, con un Órgano de Fiscalización que ‘realmente
fiscalice’, y las calificaciones dejen de ser aleatorias y se contemple no una
muestra como sucede ahora, sino un ejercicio presupuestal completo.
El gobernador
electo subrayó que actualmente el proceso de revisión de las cuentas públicas es
insuficiente, y descartó que haya ‘complicidades’ (de los morenistas) en la calificación de la cuenta pública del Ejecutivo
2017, como han especulado algunos actores. “Nosotros no vamos a caer en el
juego de la ‘cacería de brujas’ si no
hay elementos; en el caso de la cuenta 2017 los diputados actuaron conforme a
derecho con el informe que el Órgano Superior de Fiscalización presentó y que
ellos pudieron revisar en tiempo”, sostuvo.
La presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo)
del Congreso local, Beatriz Milland
Pérez, adelantó que en el segundo período ordinario de sesiones del próximo
año, se revisará todo el marco normativo del OSFE y la permanencia de su
titular, Alejandro Álvarez Gómez –cuya
cabeza hoy están exigiendo en charola de plata diputados de Morena,
PRI y PVEM.
Argumentó que “estábamos atados de manos en el caso de la revisión de la cuenta 2017 del
Poder Ejecutivo estatal, debido a que nos basamos en lo observado por el Órgano
Superior de Fiscalización del Estado”.
El planteamiento que hace el gobernador electo, Adán
Augusto López, de evolucionar hacia una fiscalización
total, y no quedarse sólo en la revisión de muestras aleatorias que pueden ser a modo o manipulables, resultará sin duda un reto para el régimen morenista.
Si en verdad lo que busca el nuevo sistema político
que pregona la cuarta transformación
es ir a fondo en la lucha contra la corrupción y la impunidad, ésta es la
oportunidad histórica para actuar, cambiar esa legislación y órgano
fiscalizador obsoletos e ineficaces, porque en cuestión de manejo de recursos
públicos los funcionarios deshonestos han encontrado mil y una formas de evadir la ley para encubrir desvíos de recursos
y enriquecimientos ilícitos que desafortunadamente no se castigaron en regímenes
priistas, ni en el perredista.
AL GRANO
PARA
QUE NO le digan y no le cuenten que éste sí es el ‘gabinete definitivo’ o la ‘lista
final’, el gobernador electo Adán Augusto López dijo ayer que será hasta el
30 de diciembre cuando dé a conocer la lista
completa de los integrantes de su equipo de colaboradores con los que
iniciará su gestión para el periodo 2019-2024… Así que no se crea lo que le
digan antes, y menos el 28 de diciembre…
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