Por Fernando Hernández Gómez
fdohernandezg@hotmail.com
Tabasco tuvo, igual que en 2012, un cierre de
sexenio caótico en 2018. Mucho se pensó que esta condición adversa –falta de
liquidez en las finanzas estatales, sobregiro presupuestal por dos mil millones
de pesos, servicios en crisis y evidencias de corrupción en el manejo de los
recursos públicos– iba a atar de manos
al régimen entrante, por lo menos, en su año de inicio, de arranque.
Las evaluaciones que hacen actores del sector
empresarial y del medio político en este corte
al cumplirse los primeros cien días de Adán
Augusto López Hernández al frente del Poder Ejecutivo, permiten vislumbrar
que la incertidumbre al inicio de la actual administración, se ha convertido en
expectativas de que habrá cosas buenas, de que hay mando firme en Tabasco y
tino en el desempeño de los asuntos públicos.
Los medios locales se han encargado esta semana de
recoger opiniones en los ámbitos empresarial y político sobre estos cien días
que le han permitido al gobernante evaluar el estado en que recibió a Tabasco y
tomar decisiones en dos bandas: por un lado, corregir en el corto plazo las
cosas que venían fallando, y por otro, impulsar desde el Poder Legislativo
reformas inéditas para transformar la administración pública en un ente eficaz
en el desempeño de políticas públicas de largo alcance, austero para evitar
despilfarros y duplicidades, y pulcro en el manejo de los recursos públicos.
“Se están sentando las
bases para que pueda gestarse un buen gobierno, desde el ámbito legislativo,
desde las nuevas reglas que permitirán atacar los temas de inseguridad y de
desarrollo económico. Estamos viendo eso; quizás hay un poco de expectativas de
parte de la ciudadanía, porque quisieran ver resultados más precisos, pero creo
que se vienen construyendo, alrededor de este gobierno, las modificaciones de ley
y de los propios organismos para generar las condiciones propicias”, expuso el
presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Tabasco (CCET), José Luis Rodríguez Luna.
El presidente de Coparmex-Tabasco,
Ricardo Castellanos Martínez de Castro,
se refirió a la política de reconciliación del mandatario estatal. Dijo: “Rescatamos
de todos los temas positivos, la inclusión; es un gobernador que obviamente
escucha e incluye a todos los sectores, que da la apertura para entregar
propuestas a los secretarios de las diferentes áreas”.
Es interesante lo que opinan los actores políticos.
La jefa de la bancada de Morena en el Congreso local, Beatriz Milland Pérez, expresó del
desempeño de López Hernández: “Sabemos que enfrenta una grave crisis en el tema
económico, pero hemos visto que ha avanzado”.
Si algún rubro de la administración pública era –ha
sido más de una década– emblema del caos,
de las deficiencias y la corrupción es, sin la menor duda, el sector salud. El
actual gobierno recibió hospitales colapsados y sin insumos médicos. Hoy, desde
la óptica del diputado Manuel Antonio
Gordillo Bonfil, hay “resultados positivos pero no satisfactorios”, pues
hay mucho por hacer para normalizar los servicios médicos y las condiciones de
funcionamiento de los nosocomios.
Para el jefe de la fracción del
PRI, Gerald Washington Herrera, “se
esperaba (en cien días) que se iban a normalizar muchas cosas; se ha avanzado
pero la gente esperaba un poco más… seguimos esperando la reactivación del
campo, el borrón y cuenta nueva, que
inicie la refinería”. Como se aprecia, el legislador incluyó temas que caen en
el ámbito de las decisiones del gobierno federal.
Para el coordinador de
bancada del PRD, Agustín Silva Vidal,
“cien días de una nueva administración no son suficientes para hacer una
evaluación… en seis meses ya podremos tener un dictamen de cómo está la
administración pública estatal”. Empero, ponderó las medidas de austeridad
puestas en marcha, aunque sugirió no excederse en el tema de los recortes de personal a empleados que tienen
“bastante antigüedad”.
Como se sabe, la fracción del PRD está
dividida. El grupo contrario a Agustín Silva fijó una postura distinta. Los diputados locales Nelson Humberto Gallegos Vaca, Elsy Lidia Izquierdo Morales y Dolores Gutiérrez Zurita lamentaron la
alta incidencia delictiva prevaleciente estos cien días, con el repunte de
delitos como el homicidio y robo con violencia, “lo que se concatena con el
desempleo creciente”. Ninguno de los tres legisladores aludió que, delincuencia
y desempleo, son problemas que heredó la administración de Adán Augusto López,
del régimen perredista encabezado por su correligionario Arturo Núñez Jiménez, que los seis años mantuvo ambos rubros en los
primeros sitios en el ámbito nacional.
Quedémonos con las apreciaciones de quienes
consideran que la incertidumbre en el destino de Tabasco quedó atrás, y que
ahora prevalecen grandes expectativas de que vienen mejores tiempos, de mucha
inversión federal y privada, de bonanza económica, de empleo y oportunidades,
de recuperación de la seguridad y tranquilidad.
AL GRANO
DE CONFIRMARSE el adelanto que dieron ayer en Telerreportaje, Juan Antonio Ferrer Aguilar se hará cargo, por invitación del Presidente
Andrés Manuel López Obrador, del
Instituto de Salud para el Bienestar, que sustituirá al Seguro Popular, y será
un monstruo para garantizarle
servicios médicos de calidad a los mexicanos… Sin duda, un gran reto, a la
altura de la capacidad y talento de Juan Antonio Ferrer…
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