lunes, 2 de mayo de 2016

Columna SIN RODEOS: Valdivia: ¿misión imposible?

Por Fernando Hernández Gómez
fdohernandezg@hotmail.com

Miguel Ángel Valdivia de Dios llegó a la dirigencia del PRI Tabasco en el peor momento: sin gubernatura, sin el control del Congreso local y con apenas cuatro de los 17 municipios en su poder; con una militancia dispersa y ofendida por las exclusiones y tantos engaños acumulados, y con grupos que, antes de pensar en la recomposición partidista, se disputan los harapos del otrora partidazo para repartirse el pastel de candidaturas –entre éstas la de gobernador– en el 2018.
Llegó al Comité Directivo Estatal del PRI –11 de enero último– cuando ya estaba definida la nominación a la presidencia municipal capitalina para la elección extraordinaria, que sería un mes más tarde, y con una candidata que arrancó 20 puntos porcentuales por debajo del favorito de la contienda y terminó tercero en la votación.
Hoy que lleva tres meses y tres semanas despachando en la oficina principal de 16 de Septiembre, salen a la palestra cabezas de grupo que le quieren endosar la suma de todos los males, y exigen su remoción como si el simple cambio de mando o la imposición centralista de un ‘delegado con funciones de dirigente’ fuese a cambiar la realidad de un partido opositor, que apenas es primera fuerza en cuatro municipios, segunda en siete y tercera en seis, incluida la capital.
Nadie de los que cuestionan su gestión, reconoce que a él le entregaron “un partido dividido, colapsado, confrontado, en condiciones políticas muy adversas”, como se lo describió el viernes 29 de abril –una semana después de reunirse con su líder nacional, Manlio Fabio Beltrones– al comunicador Emmanuel Sibilla Oropesa en una extensa entrevista en Telerreportaje.
Cuando le plantean que se le acusa de no ser factor de unidad, el ex presidente de la fundación Colosio y ex líder de la CNOP en el estado, responde: “ser dirigente en estos tiempos en el partido es complejo, sobre todo cuando está en juego la sucesión gubernamental”, y en abono a la obligada equidad de su actuación en el juego sucesorio, sostiene que él no responde a intereses de grupos y tampoco tiene aspiraciones personales por candidatura alguna.
En la entrevista no rehúye a ninguna pregunta. No da muestras de amilanarse ante quienes quieren forzar su salida de la dirigencia. Al contrario, habla de un proyecto de recomposición partidista profundo, que mira al 2018 y que pasaría obligadamente por un proceso interno para cambiar su status de dirigente provisional a presidente sustituto.
¿El CEN te ve con buenos ojos de que busques en el Consejo Político Estatal ser ratificado en el cargo? –se le inquiere.
“Hasta ahorita no me han dicho que no”, expresa y dice que la dirigencia nacional “no corre prisa” pues antes debe renovar 10 comités estatales, pero su prioridad está las elecciones de junio en que estarán en juego 12 gubernatura.
Afirma que si se le da la confianza de continuar como dirigente, “me creo con la capacidad absoluta y solvencia moral y política de ser la persona que garantice la equidad para transitar y procesar las aspiraciones políticas de todos aquellos que deseen ser gobernador, senador, diputado federal, alcalde y diputado local”.
Admite que “hay muchos intereses, grupos, personas y liderazgos que no quisieran que las cosas cambien, pero estoy dispuesto a llevar hasta las últimas consecuencias un cambio profundo del partido”.
Y lo remarca: “yo quiero que mi partido cambié, que sea una verdadera opción de gobierno y que sea la opción de cambio que la sociedad de Tabasco necesita”.
Por lo pronto, ya enteró a Manlio Fabio Beltrones de su recorrido por todo el estado tras la infructuosa elección extraordinaria de Centro. “Revisamos todos los comités municipales, los consejos municipales, las estructuras territoriales, los comités seccionales, escuchamos a más de mil 500 dirigentes y cuadros políticos del partido”, precisa.
Se le pregunta por quienes han expresado su aspiración por la nominación del tricolor al gobierno estatal. Puntualiza: “para el PRI no son tiempos electorales, en consecuencia no tiene listas… el proceso electoral comienza en octubre del año que viene y a partir de ese momento comenzaremos a procesar los nombres”.
Con estos cuatro que han dicho que quieren competir por la candidatura (Jesús Alí, José Eduardo Rovirosa, Benito Neme y Georgina Trujillo), ¿le ves posibilidad de recuperar el gobierno al PRI?
“La única posibilidad de que cualquier aspirante a la candidatura al gobierno pueda ganar la próxima elección, es que cuente con un partido debidamente organizado, capacitado, preparado y con capacidades competitivas para poder ganar; en eso tenemos que ocuparnos como dirigentes de partido”, indica.
Ahí es cuando insiste en que quiere ser él quien esté al frente del PRI, porque “tenemos clarísimo a dónde queremos llegar, y yo quiero ser una dirigencia que trascienda y deje una huella en la historia política de mi partido”.
Falta un mes para saber si él seguirá como presidente sustituto, si será otro personaje del priismo tabasqueño o un ‘delegado con funciones de dirigente’.
Por su semblante, por lo que expresa, por la forma como lo dice, pareciera que Beltrones ya le dio luz verde a Valdivia para que continúe y conduzca al PRI hasta el momento en que debe elegir al hombre o mujer con que buscará esa misión imposible: recuperar el poder en Tabasco. ¿Será?

AL GRANO

LLEGA ESTA SEMANA el miércoles el Presidente Enrique Peña Nieto. Viene a poner en marcha el programa de empleo emergente para zonas, como Tabasco y Campeche, golpeadas por la caída de los precios del petróleo… ¿Será sólo un mejoralito?... ¿Y los compromisos pendientes con Tabasco?

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