Por Fernando Hernández Gómez
fdohernandezg@hotmail.com
En
medio de la crisis hospitalaria del 2012, fueron destituidos el 27 de diciembre
los directores de los tres nosocomios más importantes de la entidad: Humberto Azuara Forcelledo, del Juan
Graham; Luis Alberto Ojeda, del Gustavo
Rovirosa, y Gonzalo Neme Díaz, del
Rodolfo Nieto Padrón; se les acusó de haber realizado compras directas de medicamentos y material hospitalario sin contar
con techo presupuestal; se les satanizó y se amenazó con encarcelarlos
por el delito de haber tomado
decisiones a favor de la salud y la vida de pacientes, porque los limitados
recursos asignados no alcanzaban.
La
Contraloría del régimen granierista les
imputaba irregularidades en los procesos de adquisición de insumos y servicios,
con lo que ‘quebrantaron’ lineamientos de la Ley de Adquisiciones,
Arrendamientos y Prestaciones de Servicio del Estado, ya que –se adujo–
hicieron compras directas sin que estuvieran soportadas con un techo
presupuestal; esto es, que las operaciones se efectuaron sin apegarse a procesos
establecidos en la normatividad.
¿Qué ocurrió? “Nosotros no contábamos con
recursos a mediados de noviembre… ¿qué hacíamos?, ¿dejábamos morir a los
pacientes?, pues no, claro que no, teníamos que responder ante la situación y era
estar al frente de esto. Tuvimos tres boquetes
presupuestales en 2007, 2009 y 2011, donde sólo recibimos el 50 por ciento
del presupuesto que nos correspondía, según el número de camas por el tipo de
hospital, y si a eso le sumamos que en los seis años recibíamos el presupuesto
a partir de abril o mayo, estábamos cinco meses sin dinero”, razonó el doctor
Gonzalo Neme, entonces director del Hospital del Niño. (Telerreportaje, 07ene.2013)
Seis
años después, la Auditoría Superior de la
Federación (ASF) detectó que en Tabasco se desviaron 401 millones de pesos de
origen federal destinados para insumos y equipamiento del sector salud, que
fueron utilizados para el pago de prestaciones y salarios. En un análisis a las
cuentas públicas 2017, el ente fiscalizador federal encontró que, para la
erogación de la nivelación salarial del personal estatal correspondiente a la
nómina de 2016, ocuparon recursos del sector salud y no se acreditó su
devolución. Por lo que en este caso, el ‘daño’ al erario por esa acción
fue de 264 millones 888 mil 318 pesos.
La otra observación realizada por la ASF, fue por destinar
recursos del Fondo 2017 para el pago
de 68 millones 478 mil 642 pesos de cuotas
patronales de las nóminas estatales del ejercicio fiscal 2016 al Instituto
de Seguridad Social del Estado de Tabasco (ISSET), concepto que corresponde a gasto corriente y que no era financiable
con dicho fondo. (Telerreportaje, 23Oct.2018)
El secretario de Salud, Rommel Cerna Leeder reconoció que se
incurrió en esta acción, y justificó que fue por los problemas financieros; aseguró
que se está comprobando con documentación que el recurso se empleó para cubrir
otros rubros de la misma dependencia y antes de que concluya este año estará solventado el tema, y rechazó que se
haya hecho mal uso del dinero, sino se usó para cubrir ‘otras partidas’. (XEVA Noticias, 23Oct.2018)
Es
un asunto delicado, porque si hace seis años en la emergencia hospitalaria los
directores de los tres hospitales de alta especialidad tuvieron que recurrir al
extremo de hacer compras directas que
fueron a parar al déficit financiero del estado, para evitar que los pacientes
se les agravaran o muriesen, ahora vemos que recursos etiquetados para insumos médicos y mejoras hospitalarias fueron ‘desviados’
para pago de salarios, prestaciones y hasta cuotas al ISSET.
Resulta
difícil de entender porqué –como argumenta Cerna
Leeder– “se toman recursos de algunas
partidas para otras partidas, y eso se maneja como ‘desviación de recursos’,
efectivamente. Pero, bueno, así como se establece, está comprobado jurídica y
administrativamente que el recurso se empleó para otra situación que no debería ser de acuerdo a la normativa
que establece cada fuente de financiamiento, pero estamos viendo ya las formas
para solventar ese tipo de observaciones”. (Telerreportaje, 24Oct.2018)
Para
el diputado local priista Nicolás
Bellizia Aboaf, en esta irregularidad existe un ‘daño’ que el gobierno
estatal tendrá que resarcir o, en su caso,
regresar el dinero. Si sucediera lo último, los responsables de la ‘desviación’
estarían en un problema legal del tamaño del
mundo. En fin, habrá que esperar a que la parte acusada –la Secretaría de Salud estatal– entregue la
documentación total para solventar que, si bien hizo algo indebido, el dinero no fue mal
utilizado. Podría ser cuento
de nunca acabar y convendría tomar medidas que eviten que este tipo de
situaciones siga replicándose año con año, sobre todo cuando el ‘desvío’ no
implique un ‘mal uso’ del recurso.
AL GRANO
¿MODA PASAJERA?... Interesantes reflexiones hizo ayer el gobernador Arturo Núñez Jiménez al poner en marcha la Cuarta Semana de la Democracia, organizada por el IEPCT… Al ofrecer su lectura de lo ocurrido con los procesos electorales de este año, el mandatario tabasqueño apuntó que éstos permitieron a México no sólo reforzar el desarrollo de sus instituciones electorales, sino también avanzar en la cultura democrática…
PONDERÓ EL HECHO que la noche misma del 1° de julio, los
candidatos que no se vieron favorecidos con el voto mayoritario, aceptaron su
derrota y, ello, terminó con la tensión respecto de quién había ganado la
elección… “Eso fue un avance notable de nuestra cultura política, porque seguíamos
teniendo en las elecciones presidenciales cuestionamientos respecto de la
legitimidad del triunfo”, indicó Arturo Núñez al puntualizar que la democracia
no debe ser una moda pasajera, y para
ello no sólo se requiere contar con instituciones y procedimientos impecables
sino también “tener demócratas”…
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